Tiene Deficit Atencional PDF Imprimir E-mail

Sí, tiene Déficit Atencional

 

La historia

Mi hija tiene una excelente conducta en el colegio, es tranquila, callada, no conversa con las compañeras durante las clases y se mantiene en su puesto, pese a que el resto se levanta para pedir goma, sacapuntas, lápices de colores y demases.

 

Mi hija va en segundo básico y este año ha tenido una baja en sus notas, era de promedio 6,0, ahora esta bordeando el 4,6; no lograba entender, ella es tranquila y se mantiene callada en clases, en casa logramos esté 30 minutos al día estudiando, cuando le pregunto entiende, pero al otro día se ha olvidado de todo.

 

Para saber qué ocurría, pedí una entrevista con la profesora jefa, ella me dijo que era necesario llevarla al neurólogo para determinar si tenía Déficit Atencional. Como soy psicóloga me preocupe de buscar información, pues nunca me han gustado mucho los medicamentos. Luego de una larga revisión me convencí.

 

Sobre el Déficit Atencional

Entre los estudios que leí se destaca que tanto los psiquiatras como los neurólogos infanto juveniles pueden evaluar, diagnosticar y llevar el tratamiento farmacológico de los niños con déficit atencional, siendo el medicamento más utilizado el Metilfenidato, aunque también existe otro bastante conocido llamado modafinilo, ambos con buenos resultados en la mayoría de los niños y pese a mis temores, existen escasos efectos secundarios.

 

Algunas cosas que me fueron llamativas al momento de la lectura;

1.    pese a la opinión o idea más general sobre que “los niños inquietos y desordenados“ son los con déficit atencional, existe un grupo que sólo tienen problemas de atención, es el típico “niño volado”, que “anda en las nubes” -como le pasaba a mi hija-, mientras que los más inquietos son los llamados Con Hiperactividad.

2.    las dificultades para mantener lo que aprenden es producto de la falta de concentración, ello impide puedan preservar los aprendizajes y están partiendo de nuevo con todas las cosas día a día.

3.    se ha logrado documentar que existen factores hereditarios en la presencia de esta problemática, para el 80% de los niños que la poseen uno de sus padres también estuvo en las mismas condiciones.

4.    su diagnóstico es luego de los 6 años de edad, y se usan sólo elementos clínicos, pues hasta hoy falta un examen o prueba de laboratorio que permita distinguirlo.

5.    siempre es importante una evaluación previa con psicólogo y psicopedagogo, para diferenciar de un problema de aprendizaje -dificultad específica con los números o las letras- o un problema intelectual -como un retardo mental-.

6.    además del uso de los medicamentos, se requiere un apoyo de evaluación diferencial en el colegio, un ritmo de estudio diario y un aprendizaje familiar sobre como estudiar, como premiar y castigar.

 

Mi hija ha logrado mejorar sus notas, yo he perdido el temor a los medicamentos, pues noto sus avances, la media hora de estudios es mucho mejor que antes, ella recuerda lo del día previo, dice que entiende mejor las cosas en clases, sigue siendo una niña tranquila, callada, de excelente conducta y ahora con más facilidades para aprender sus ramos.