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A dejar el cigarrillo

Segunda Parte

 

Tabaquismo y tratamiento

 

Como señalábamos en artículo anterior, la nueva ley de tabaquismo nos propone una alternativa o marco para aquellos que tienen intención de dejar ese hábito, en el presente artículo nos concentraremos en las opciones de tratamiento.

Para mejor comprensión debemos recordar que tanto los niveles de dependencia o adicción, como la motivación -ganas de cambiar-, se entrelazan al momento de definir las formas de tratamiento o tipo de intervención más adecuados. Con eso en mente, describiremos cuatro modelos característicos y sus aproximaciones para la intervención, sin olvidar la existencia de un continuo entre cada uno de ellos, que sólo es posible de identificar ante la entrevista con cada individuo. A continuación un cuadro resumen y luego una explicación detallada.

 

Variables implicadas

Motivación

Baja

Motivación

Alta

 

 

Consumo Bajo

Menos de 10 cigarrillos al día durante los últimos 6 meses

NO quieren dejar el cigarrillo

NO ofrecer tratamiento

Educar y orientar sobre posibles consecuencias de mantener su conducta

Una voz externa y experta puede ayudar a iniciar el cambio.

Menos de 10 cigarrillos al día durante los últimos 6 meses.

Tratamiento inmediato.

Puede ser sin medicamentos.

Pocas veces síntomas de Abstinencia.

Psicoterapia individual o grupal.

 

 

 

Consumo Alto

Más de 20 cigarrillos por día  hace más de 6 meses.

NUNCA consultan por su hábito.

Con menos posibilidades de cambio.

Dejan el hábito luego de enfermedades importantes como cáncer, enfisemas, accidentes vasculares.

Educar y orientar en todo momento desde el equipo de salud.

Más de 20 cigarrillos por día  hace más de 6 meses.

Tratamiento inmediato.

Incluir  medicamentos

Con síntomas de Abstinencia.

Psicoterapia individual.

Incluir a un familiar en tratamiento.

Historia de intentos previos fallidos.

 

1      Bajo consumo/alta motivación: Son personas que consumen menos de 10 cigarrillos al día durante los últimos 6 meses, se encuentran decididos a dejar ese hábito por algún motivo, ya sea percibir daños a su salud, dificultades en sus interacciones personales, u otro, esto se grafica en que los podemos escuchar decir claramente que esto les trae más complicaciones que beneficios. Con ellos se requiere iniciar inmediatamente un tratamiento, como en toda decisión de cambio en conducta adictiva la abstención es lo primero a realizar, o sea dejar de fumar de un día para otro, para este grupo la recién mencionada es una tarea algo más sencilla, pues su bajo consumo los mantiene lejos de la dependencia física, por tanto no vivirán los síntomas de abstinencia, por lo mismo no requerirán necesariamente de medicamentos para manejar esos malestares. Esto no significa estén listos,  aún requieren modificar un conjunto de patrones de conducta que contribuyen a mantener el hábito de fumar en el tiempo (son algunos de éstos los que la nueva ley pretende reducir a través de la restricción de espacios o áreas donde fumar), a los que llamamos dependencia psicosocial, entre los más comunes encontramos acompañar el café con un cigarrillo, fumar mientras esperamos algo, manejar la ansiedad o preocupación con el “pucho” en la mano, en éste ámbito se hace necesario el uso de la psicoterapia, que puede ser grupal o individual, actividad donde se trabaja el reconocer las condiciones que invitan y las que rechazan las ganas de fumar, aprender a distinguir las señales físicas de querer un cigarrito y concentrarse en las formas de expresar esos deseos, para así reducir las ganas con la consiguiente  evasión de consumo. He aquí un punto crucial, lo importante es cambiar la conducta, las ganas pueden venir, las puedo aceptar y reconocer, mientras no fume estoy cumpliendo mi objetivo, como dicen alcohólicos anónimos, las próximas 24 horas sin consumir.

2      Bajo consumo/poca motivación: Como en el grupo anterior el consumo es menor a 10 cigarrillos diarios en los últimos 6 meses, pero no muestran interés de cambiar su conducta, pese a las críticas, consejos o sugerencias de los familiares, amigos, o a las dificultades de salud que puedan asociarse al consumo de cigarrillos, ellos quieren mantener el hábito, el nivel de satisfacción es mayor a los costos o displacer que pueda acarrear. Muchos de los que están en éste grupo se acercan al especialista por sugerencia o exigencia externa (familia, trabajo, otro médico), por tanto asisten para “cumplir”, por lo mismo la intervención se debe centrar en educar, orientar y mostrar las posibles consecuencias de mantener su conducta, sin aventurar a una obligatoriedad de tratamiento. De existir las condiciones y el tiempo, se intentará contrastar sus deseos u objetivos en la vida con el curso que lleva al mantener la conducta de consumo actual, con un tono reflexivo, claro y sin “ir al choque”, así la persona estará informada y podrá evaluar si sus actos son los más idóneos en relación a sus objetivos o proyectos de vida, de concluir no lo son, tendrá la alternativa de modificarlos libremente. Para estas personas una voz externa y experta puede iniciar el cambio de rumbo en los deseos o motivaciones hacia el consumo de cigarrillos.

3      Alto consumo/alta motivación: Este grupo es el que requiere de mayor apoyo en su tratamiento, en ellos los cambios son urgentes. Presentan un consumo que llega a más de 20 cigarrillos al día y eso hace más de 6 meses, la mayoría de ellos ha tenido intentos fallidos para dejar de fumar; estos casos incluyen historias de abstinencias temporales que vuelven al consumo por problemas de su vida diaria sin contar con las mejores  formas de solución a las mismas. El tratamiento debe iniciarse en el momento que requieren apoyo, su motivación puede flaquear fácilmente debido a las frustraciones previas, se debe apoyar lo antes posible con medicamentos que los ayuden en los síntomas de abstinencia que aparecerán de forma poderosa, entre los más habituales encontramos bupropion (welbutrin), parches de nicotina, variniclina (champix), además de ansiolíticos. Se requiere de exámenes físicos generales para evaluar el estado de salud y definir las derivaciones pertinentes por enfermedades en ciernes. El componente psicosocial está fuertemente arraigado, mostrándose en, actividades sociales marcadas por el consumo, además para el manejo de ansiedad y otras problemáticas con un pucho en la mano, por ello se hace fundamental el inicio de alguna psicoterapia, de preferencia individual, que entregue herramientas útiles al momento de manejar los deseos de uso de cigarrillos y modificar las formas de respuesta por años utilizadas que implican un estilo de vida en torno al tabaco, además profundizar y modificar las motivaciones que han perpetuado la adicción, los que deben ser trabajados de preferencia con algún familiar o acompañante en el proceso de cambio, lo que permitirá disponer de una respuesta distinta en el futuro. El logro de abstinencia se puede medir luego de 6 meses sin consumo, en caso de lograr dará buenas posibilidades de un cambio mantenido en el tiempo.

4      Alto consumo/baja motivación: Corresponde a las personas que no consultaran de manera espontánea, sólo responderán a sus problemáticas de salud general y serán informados de los riesgos por el alto consumo, mayor a los 20 cigarrillos por más de 6 meses. Es el grupo con menos posibilidades de cambio en el momento, pero pueden tener modificaciones en su motivación luego de una adecuada entrega de información, aunque muchas veces se observan los cambios luego de pagar importantes consecuencias en su salud física con enfermedades como cáncer, enfisemas, accidentes vasculares, y las consecuentes secuelas que deterioran la salud y calidad de vida. Como en el caso 2, es fundamental entregar toda la información posible en cualquier momento y en especial desde algún miembro del equipo de salud, para poco a poco ir influyendo en la decisión de modificar el hábito de fumador, que se espera sea antes de los daños graves antes expuestos.

 

 

En resumen la entrada en vigencia de ésta ley puede ser un punto de apoyo en el cambio de conducta de aquellos interesados por dejar su hábito con el cigarrillo. Conocer estos elementos ayudarán a quienes de ustedes tienen un amigo o familiar interesado por dejar de fumar, en cuanto reconocer los niveles de dependencia y motivación, así como las estrategias que han mostrado ser más efectivas al momento de ayudar en el cambio conductual, por último insistir en la similitud de todas las conductas adictivas y por tanto lo compatible de lo expuesto para toda adicción.